jueves, 8 de agosto de 2019

A la niña que se cayó el espejo.

Si estás desencantada con la vida
muerde una manzana y cultiva pistolas.

Vuélvete artesana del instante del fuego 
en la madera y su acabado en sal.
Siempre que a la luz se le haga tarde
presencia el guiño de las persianas.
Vuelca la caricia del murciélago
al lado izquierdo de su cama.
Vocaliza el insomnio del escorpión
cuando la escarcha ya se haya extinguido.

Todo en lo que creo
tiene una esquina doblada de la hoja,
las plumas de los sombreros
en su estado más salvaje,
el baile de los pies para el saxofón
en una esquina verde,
una hoja doblada.

Nací con días ya cumplidos.
Entré en peluquerías
para salir siendo geisha
para que no me volvieran a llenar
el pelo de cuchillos
para romper el rigor del espejo.

En la contemplación del insecto
nuestra trampa es el cristal.

Paloma Santisteban

martes, 16 de abril de 2019

''Lo negro de la Negra siempre viene
llegando de otro mundo''.
Isla Correyero

INSTRUCCIONES EN DESUSO

Hoy soy pagana de un país moribundo
donde escribo y madre tierra
cubre solo mis talones.

Todo lo que conozco me vino del tropiezo.

Nadie me advirtió
de que hay máscaras que se cuelgan de la pared
ni de la pena en la mirada del perro viejo.

Otros días me jubilo por las mañanas
para ver aves con el reverso del ala verde
llevar su pico hasta la fatiga del agua.

Por las tardes tengo vocación de negra
de hacer el amor sobre mapas
y correrme en Brasil por ejemplo.

Suelen ser claras las instrucciones de la noche

1. Coloque un vaso lleno donde solo dormiten las mesas.

2. Sumerga la pistola en la escena del agua.

3. No apriete nunca el gatillo.

El precio del Surnorte

Cuelga una telaraña y cubre el cielo
como si en el intento de buscar el norte
(la urgencia del bramido alado)
nos ofrecieran solo el sur de una esquina
de yeguas melancólicas.

Entonces con un gesto de humo fingido
me vuelvo ave desorientada del subsuelo
y cumplo trece días más con los zarpazos
que marca de repente el reloj.

De lamerme las esposas comprendí
la numerología de las palabras.

Del tres a no negarme a mí misma
a escarmentar la ausencia como Hamlet
a doblar el último vértice del sexto sentido.

De las manoplas emprendí su vuelo:
el origen del camino está en el horizonte
y nos cuesta tiempo
y nos cuesta el tiempo.

viernes, 15 de febrero de 2019

La brújula de la pared
ya no marca las doce.
La cabeza me ladra
con cualquier incienso
que no se parezca a tu nombre.
Y siempre dibujo una cruz al salir de casa
por probabilidad de fuga.

Cualquier lugar donde no se pronuncien
aullidos tras las camas en honor al insomnio,
donde las corbatas tiren del cuello tanto
que nos asfixien al borde
por salvarnos del abismo,
donde el tiempo solo muestre
pájaros que emigran por vacaciones.

La brújula de la pared
ya no marca las doce
y ahora vives al sur de mis costillas.
Hay ciudades que fueron fundadas
por pintores que le dibujaban escamas
a los peces en el cenicero.
Yo si recordarse el gesto de tus manos
lo pintaría en un cuadro
para luego no saber qué hacer con él.

La brújula de la pared
ya no marca las doce.
y no se puede esperar del charco
lo que ya no tiene lluvia.

martes, 8 de enero de 2019

''La locura humana es a menudo una cosa astuta y felina. 
Cuando se piensa que ha huido no ha hecho más que transfigurarse
en alguna forma silenciosa y más astuta''.

Herman Melville

Los sauces son llorones por naturaleza
las hojas son el filo que atraviesa el agua
y su figura se sostiene en una reverencia
por el peso de su propia humedad.

Por el contrario, hay hombres que se emborrachan
de música y no atienden al quejido
de las cuerdas vocales en otras voces
de aquellos que bailaron a destiempo.

Esconden en las manos la vocación del puñal,
la tarea del niño es acariciar el piano.

En las entrañas tienen un baúl
con serpientes de polvo y un desierto sin probabilidad de espejismo.

En sus ojos les ruge una pantera
que se agranda si bebe de sus temores.

De pequeña guardaba un espejo
por el que ahora puedo ver
como contempla el sauce su lamento
en el agua.

Me pregunto cuántas gotas de perfume
se echa el asesino antes de salir.

domingo, 4 de noviembre de 2018

La sonrisa de un pájaro

En la noche más larga del mundo
puede verse el color turquesa en los mandalas
y aroma a sándalo en el cuarto.
Pueden ser las paredes de cera
el resultado en braille de las luces que se apagan.
Todo lo que tocamos puede leerse.
Pueden ser las cortinas
que cuelgan en su abrazo solitario
refugio al aire gélido que impide la mirada.

En la noche más larga del mundo
no hay sombra más fiable
que el soniquete del tacón de aguja
con eco en solo de piano.
De una caricia no renace ningún blues.
Y el sol alumbra lo mismo
que el intento de un triste marinero
por atrapar la luz del faro.

En la noche más larga del mundo
caben todos los seres sin banda sonora,
el serpenteo de los pasos del gato
la pendiente del tejado y su insomnio
el ulular de un canto de sirenas
avistar tu sonrisa en la muerte de un pájaro.





domingo, 21 de octubre de 2018

Soliloquio de verano

I

Si existiera un refugio
para desdibujar las estrías de las sábanas.
Si al menos una vez en la vida
capitaneásemos una nave de corcho
para olvidarnos del fondo del vaso
Si las medusas levitaran
para poder avistar la ausencia.
Podría así escucharse el jazz constante del mar
desde el porche donde un hombre a media noche
acaricia una radio apagada en su regazo.

II

Supongamos que el dolor es
una linda mujer desposeída de su ropa
con el pecho en los huesos
y en las venas de sus pies talladas
las raíces de todo lo que nunca tuvo.
Entonces su infancia de césped
se adivina en las palmas de las manos
y el mundo que gira en un jardín
donde aún crece laurel.

Ahora la vida aprieta en su quietud
como la respiración del insecto,
como la muerte de un albatros
cuando gira rumbo hacia el oeste
buscando la precipitación.
Como entender que la tristeza
no es más que una pantera
de ojos amarillos.